Si has perdido la forma, tendrás que recuperarla poco a poco y sin lesionarte. Volver a hacer ejercicio después de las vacaciones suele ser duro, pero no es tiempo de lamentarte, sino de ponerte a entrenar. No intentes solucionar en una semana lo que has pedido durante tres, porque sólo conseguirás lesionarte y empeorar la situación. Sigue estos tips:
- No te sientas culpable. Es mucho peor saltarte el gimnasio una vez por semana como norma durante todo el año que tomarte un par de semanas de descanso total en el año.
- Tras una parada de dos semanas o más, tienes que entrenar como si empezaras de cero. Tu cuerpo se ha acostumbrado a la comodidad, no lo fuerces.
- La buena noticia es que si estabas en forma antes, te costará menos tiempo recuperarla. Calcula entre una y dos semanas para volver a tu ritmo anterior.
- Evalúa los daños. Mide tu porcentaje de grasa, o tu cintura para ser plenamente consciente de dónde han ido a parar esos excesos. Tómate una foto en ropa interior que te servirá como «antes«.
- Ponte un objetivo concreto, por ejemplo, perder una talla en un mes. El regreso a la rutina después de las vacaciones puede ser, para algunas personas, triste y deprimente, necesitas algo que te empuje.
- Intenta comer en casa, o llevarte la comida hecha de casa. Los restaurantes están llenos de tentaciones. Evítalas.
- Haz primero un plan de comidas para toda la semana, y después ve a hacer las compras. Así será más fácil comer sano.


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