Saber lo que es bueno para el organismo puede ser sencillo: no faltan los anuncios recomendando comer frutas y verduras, los artículos destacan la importancia de los granos enteros y las bondades del aceite de oliva. No es raro encontrar productos como linaza, chía, quinoa, espinaca y kale en las listas del supermercado de cualquier mujer que cuida su salud. Sin embargo, lo que tal vez no sepas es que tan importante como el qué comer, es el cómo hacerlo. Te sorprenderás de enterarte que para aprovechar las máximo los alimentos, debes saber cómo prepararlos y combinarlos, puesto que de lo contrario, podrías estar perdiéndote justo lo que buscas obtener de ellos.
- No calientes el aceite de oliva extravirgen. Al calentar el aceite puede perder sus cualidades para tu salud. Cada aceite tiene una temperatura (llamada punto de humo) a la que empieza a dañarse a nivel molecular y a liberar radicales libres, potencialmente cancerígenos. Añade aceite de oliva a tus ensaladas y platillos fríos, y mantenlo alejado de la estufa.
- Bebe los jugos cítricos al momento. Los cítricos (ricos en vitamina C, poderoso antioxidante), actúan contra la degeneración celular y estimulan el sistema inmunológico. Bébelos inmediatamente después de prepararlos para evitar que se oxiden y pierdan gran parte de sus propiedades.
- Consume la espinaca con un ácido. El hierro puedes obtenerlo de productos de origen animal como carnes rojas e hígado, o de vegetales color verde oscuro, como la espinaca, berro o acelga. Sin embargo, el hierro de las plantas se absorbe mucho mejor en presencia de ácidos orgánicos como el ascórbico (vitamina C), por lo que mezclar estos alimentos con jugo de cítricos como el limón, la naranja o la toronja, optimiza la absorción de este mineral. La próxima vez que comas una ensalada, elige un aderezo hecho con cítricos.
- Consume la linaza molida. La linaza contiene 40% de fibra dietética soluble e insoluble, ambas importantes para el buen funcionamiento del sistema digestivo. También aporta ácidos grasos poliinsaturados como el omega 3, 6 y 9 y antioxidantes que combaten los efectos negativos de los radicales libres. Viene en varias presentaciones: molida, entera e incluso, en aceite. La molida siempre será la mejor opción, ya que al estar entera, el recubrimiento de la semilla no se deshace con los ácidos digestivos y pasa por el sistema sin aprovecharse. Si mueles la semilla en casa, consúmelas inmediatamente, y si la compras ya molida, reírigérala, porque se oxida con facilidad.
- Consume el jitomate cocido. El licopeno (sustancia que le da el color rojo), es un potente antioxidante y contribuye a reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer, en especial el de próstata, pero también el de páncreas, pulmón y colon. El organismo absorbe mejor este nutrimento cuando procede de productos elaborados a altas temperaturas (cocción). Además, cuando se consume con un poco de grasa saludable, como aceite de oliva o semillas, es aún más nutritivo.
- Combina el arroz con una leguminosa. Las leguminosas y los cereales carecen de algunos aminoácidos esenciales. Por eso, si combinas alimentos de estos dos grupos, obtienes proteínas de alta calidad sin necesidad de consumir proteína animal necesariamente. Algunas buenas combinaciones: tortillas de maíz con frijoles, arroz con lentejas o dip de garbanzo untado en un pan árabe.
- No cuezas de más las verduras y las frutas. La cocción de algunos alimentos suele mejorar su sabor, consistencia e higiene; sin embargo, las frutas y las verduras pierden vitaminas y minerales esenciales al sobrecocerse. Hierve el agua y pon las frutas o verduras durante sólo unos minutos para que no pierdan sus nutrimentos. Si los cocinas en agua, resérvala y utilízala después para preparar arroz, una sopa o un guisado.
- Toma el café con leche. La cafeína obstaculiza la absorción del calcio en los huesos. Sin embargo, al tomarla con leche puedes subsanar este efecto. Los refrescos de cola y otros con alto contenido de cafeína tienen este mismo problema. Si los consumes regularmente, come también alimentos que contengan calcio como el queso, el yogur y las almendras.
Los alimentos que consumimos deben hacernos sentir bien; sin embargo dependiendo de la calidad y de la preparación, podemos mejorar su concentración y biodisponibilidad (la forma en la que se liberan y absorben los nutrimentos en el organismo). Quizás compres las cosas correctas, pero si no sabes cómo aprovecharlas, no obtienes sus beneficios.

Gracias por los consejos, la verdad que las opciones que tenemos a día de hoy sin infinitas!