Lo sabemos: para permitir que nuestro cuerpo descanse lo necesario para rendir al máximo al día siguiente, necesitamos dormir (en promedio) ocho horas… Pero no lo cumplimos. ¿Las principales causas? Entre otras, los horarios de nuestras actividades así como el frenético ritmo de vida, que nos impiden disfrutar a diario de un perfecto sueño reparador. Y es que lo peor de todo, es que sabemos que necesitamos dormir más, pero no lo hacemos, ya que nuestro cuerpo nos avisa si necesitamos hacer un break de todo y descansar. Y lo hace de forma simple, enviándonos unas señales muy fáciles de reconocer que te enlisto a continuación:
- Falta de concentración o mala memoria. Si no descansas, no te concentras ni rindes en tu trabajo, por lo que cometerás más errores. De hecho, según algunos expertos, después de estar una noche sin dormir nos encontramos en el mismo estado que si estuviéramos alcoholizados. ¿Irías a trabajar con unas copas de más?
- Eres un súper adicto a la cafeína y al azúcar. Si no puedes comenzar la mañana sin una buena taza de café con azúcar para conseguir energía, ¡cuidado!
- Agotamiento extremo. Es la señal más evidente. Si te levantas cansado cada día, (así hayas dormido «suficientes» horas), tu cuerpo te está diciendo que no está descansando de forma correcta y que el proceso de regeneración no se ha completado.
- Siempre tienes hambre. Si no duermes lo suficiente, tendrás unos niveles más altos de ghrelina, la ‘hormona del hambre’, que incrementará tu deseo de comer y consumir carbohidratos, grasas y azúcares.
- Últimamente has ganado peso. Y es por culpa de la ‘hormona del hambre’ y la ansiedad que te provoca, que te hará comer sin medida.
- Estás más torpe. Si estás cansado, tienes una menor capacidad de reacción, por lo que tus reflejos y la percepción del movimiento serán menores. Si se te caen las cosas al suelo o chocas con frecuencia contra objetos «que no ves», es otra señal.
- Estás de mal humor. Si estás irritable o depresivo, puede ser que sufras falta de descanso. Y es que la privación del sueño afecta también a las hormonas que controlan el estado de ánimo y las emociones.
- Te enfermas con frecuencia. Al no descansar lo suficiente, nuestro organismo está más débil, por lo que es un blanco más fácil para virus e infecciones.
- Has perdido el deseo sexual. Sí, la falta de sueño influye en tu vida sexual, ya que a menor descanso, menor nivel de energía. Además, también se aumenta la producción de cortisol, la hormona del estrés, lo que afectará a tus relaciones íntimas.
Tu cuerpo te avisa si no estás descansando lo suficiente. ¡Hazle caso!

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