Con frecuencia no le prestamos atención al hecho de sentarnos comer y lo hacemos en cualquier momento del día sin darle importancia alguna. Sin embargo, esta humilde actividad es esencial para tener una buena digestión, aprovechar todos los nutrientes y hasta para disfrutar el placer de la comida.
MASTICACIÓN. El primer paso de una buena digestión.
Alimentarnos mal, con estrés y sin masticar la comida puede traer consecuencias para nuestra salud: entre ellas, trastornos digestivos, gastrointestinales, metabólicos y sobrepeso.
Todos estamos de acuerdo en que comer es un placer que podemos disfrutar, además de facilitar a nuestro organismo los nutrientes necesarios para poder vivir. Es un hecho que la modernidad nos ha condicionado a vivir con estrés, a comer aceleradamente, a masticar muy rápido y poco los alimentos, sin disfrutar el sabor de la comida y prestando poca atención a la calidad de los alimentos que consumimos cotidianamente. Eso también nos provoca molestias como gases, estómago hinchado, pesadez y espasmos, todos causados por no hacer algo tan simple como tratar de masticar bien. Comer inadecuadamente puede traer consecuencias para nuestra salud: a grandes rasgos, una serie de trastornos digestivos, gastrointestinales, metabólicos, así como sobrepeso. Sería bueno hace run alto y considerar que hay cosas muy sencillas, como masticar bien, que nos brindan enormes beneficios.
30 VECES POR BOCADO
Todos masticamos los alimentos para ingerirlos, peor lo pecamos de forma mecánica y rápida en la mayoría de los casos. Es importante que prestemos atención a este acto, dado que es el que comienza nuestra digestión y asimilación correcta de los nutrientes. En ningún caso debe ser una actividad mecánica: debemos concentrarnos en ella para triturar al máximo el alimento. Una buena masticación es primordial porque gracias a ella los alientos que llegan a nuestro estómago están mucho más trabajados y casi digeridos. Esto facilita la labor del estómago: la descomposición de los alimentos será más rápida y se evitarán las digestiones pesadas que relanzan nuestro metabolismo y disminuyen el gasto calórico. Al masticar bien, la digestión es más rápida y los nutrientes se asimilan con más eficacia, lo que permite aprovecharlos al máximo y acelerar el metabolismo. Además, nuestros órganos no sufren con la digestión: algunos, como el hígado o el páncreas se ven obligados a un trabajo excesivo a causa de alimentos poco triturados.
La masticación adecuada
- La forma correcta de masticar los alimentos es comer despacio, saborear cada porción, poner atención en la masticación para triturar y mezclar bien el bolo alimenticio, ingerir trozos pequeños y hacer pausas entre bocado y bocado. Esto debería ser uno de los primeros propósitos para un control de peso saludable.
- Comer tranquilo con calma y de forma consciente ayuda a alimentarse de una manera saludable, colaborando muchas veces en la disminución del peso corporal.
Masticar bien: Cómo favorece al organismo:
- El masticar varias veces permite la absorción de nutrientes durante la digestión, impidiendo que el estómago e intestino trabajen horas adicionales y que haya sensación de pesadez, así como agruras y estreñimiento.
- Evita la gastritis. La saliva que se produce al masticar bien los alimentos genera un pH alcalino que ayuda a equilibrar los niveles de acidez que hay en el estómago. Esto previene reflujo y acidez estomacal.
- Permite disfrutar de mejor manera los alimentos al reconocer sus texturas, colores, sabores y olores.
- Ayuda a calmar al sistema nervioso y el estrés y aumenta la cantidad de oxígeno al cuerpo, lo que reduce la ansiedad al comer. Esto previene una digestión difícil.
- Ayuda a prevenir las caries y a cuidar las encías. Esto se debe a que la saliva cita que los alimentos queden adheridos a los dientes. También tiene funciones antibióticas que evitan las infecciones bucales por ataque de microorganismos.

Es muy bueno el informe de como masticar el alimento. Nos enseña a estar mejor y a vivir mucho mejor todavia